Dos caminos, un espejo abierto
Lo que comparten ambos caminos
- Sin creencias ni membresía obligatorias.
- Sin diagnóstico, puntuación, rango espiritual ni promesa de cura.
- Libertad para pausar, discrepar, adaptar o retirarse.
- La atención profesional sigue siendo respetada y se recomienda ayuda externa cuando sea necesaria.