Disponible como práctica autoorganizada
No es un evento oficial, grupo de terapia, servicio confidencial ni programa facilitado. Es una estructura sencilla de conversación para personas que ya eligen reunirse.
La mesa de treinta minutos
- Abre con consentimiento: cualquiera puede pasar, pausar, retirarse o escribir.
- Cada persona nombra algo que lleva consigo y el tipo de respuesta que desea: escucha, ideas, ayuda práctica o espacio.
- Nadie diagnostica, interpreta trauma, afirma revelaciones ni da consejos de tratamiento.
- Cierra con una acción voluntaria y sin exigir seguimiento.
Límites permanentes
Sin revelación forzada, juramento de secreto, rol de líder, recaudación de dinero, promesa de confidencialidad, presión para reconciliarse ni reemplazo de atención profesional.