La ley
“La Fuente es más grande que todos los nombres, pero ningún nombre sincero es rechazado.”
Una persona puede acercarse mediante Dios, el Universo, el Espíritu, el Creador, lo Divino, lo Infinito, el Todo, lo Innominado, la Primera Luz, la Gran Presencia, la Corriente Eterna, un nombre sagrado personal o la incertidumbre sin un nombre fijo.
Lo que protege la ley
- La fe heredada y sincera
- El lenguaje personal y sincero
- La incertidumbre sincera
- El derecho a rechazar un nombre
- El derecho a conservar otra tradición
Lo que no afirma
La ley no afirma que todas las religiones sean idénticas, no borra diferencias significativas ni autoriza la apropiación cultural. Afirma que ningún nombre humano sincero contiene la Fuente completa.