El regreso comienza aquí
“El camino sagrado no comienza cuando por fin te sientes mejor. Comienza en el lugar donde más tentado estás a abandonarte.”
Cuatro movimientos
- Observa lo que está presente sin obedecerlo de inmediato.
- Nombra el estado, la necesidad, la sensación o la verdad con lenguaje claro.
- Reduce el siguiente paso hasta que encaje con tu capacidad actual.
- Regresa mediante un acto honesto y luego vuelve a evaluar.
Sin castigo por la interrupción
“El camino no desapareció cuando dejaste de andar. Permaneció bajo tus pies, esperando el siguiente paso honesto.”
Una pausa, una recaída, un desvío, un desacuerdo o un tiempo lejos no anulan la dignidad.