Salir de la salaPara una mente saturada
La Sala del Río
No tienes que obligar a la corriente a quedarse quieta. Durante esta visita, observa un pensamiento y permite que se mueva sin convertirlo en una orden.
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Sigue una respiración suave
La ley del agua
No sostengas lo que ya sabe moverse.
El Río no te pide resolver el pensamiento. Te pide dejar de convertirte en su recipiente.
El Espejo de HoyCambia cada día
¿Qué se siente diferente ahora, aunque sea por un grado?
No existe un final correcto. Elige la verdad más cercana.
Una nota serena de Ulysess Ortiz
“Creé esta sala para los momentos en que la mente se convierte en un pasillo lleno de puertas abiertas. No tienes que cerrar cada puerta. Comienza quedándote quieto el tiempo suficiente para reconocer que tú eres quien las observa.”
El minuto cruzó su umbral.
Nota qué es diferente antes de elegir la próxima puerta.